Se critica la organización de congresos enfocados en la participación de la mujer en política, pero limitados a temas como la defensa del derecho a la vida y la reivindicación del rol del ama de casa.
Se cuestiona la efectividad de estos encuentros y se sugiere que no abordan la totalidad de los derechos o problemáticas de las mujeres, tildando de "entre comillas" los llamados "derechos feministas".