Se relata el caso de un hombre en Lanús que llora por estar endeudado hasta las manos y no saber si podrá pagar el colectivo para que su hija vaya al colegio, evidenciando la dura realidad de los endeudados.
Se critica el discurso contradictorio de Lilia Lemoyne, quien, a pesar de estos casos, mantiene una postura similar a la del presidente, argumentando que el endeudamiento es una responsabilidad individual y no una consecuencia de políticas públicas.