Se aborda el caso de un gendarme que se habría suicidado presuntamente debido a extorsiones originadas desde una cárcel de la provincia de Buenos Aires. Se critica la gestión de Alberto Fernández y se compara con la de Milei, sugiriendo que durante la gestión de Fernández ocurrieron suicidios en fuerzas de seguridad, mientras que él mismo minimiza estos hechos.
Se señala la falta de control en las cárceles bonaerenses, que permitiría las extorsiones, y se vincula esto con la política del peronismo. Se critica la declaración de Fernández sobre que los suicidios aumentan por culpa de Milei, calificándola de "validación científica" sin fundamento. Se cuestiona la gestión de la seguridad y el control de las cárceles bajo el gobierno peronista.