Se debatió sobre la estrategia del gobierno para sobrellevar una derrota legislativa, convocando a reuniones para "maquillar" el resultado. Se mencionó la preocupación en torno a la figura de Karina Milei y su posible influencia en las decisiones políticas.
Se criticó un comunicado de prensa de la presidencia de la Cámara de Diputados que intentaba presentar como un triunfo una discusión reglamentaria. Se consideró que esta táctica busca construir un relato falso y ocultar la realidad de la derrota política.
Se señaló que el gobierno, presionado por la oposición, tuvo que sentarse a una sesión que no deseaba, y ahora intenta justificar su posición a través de comunicados que distorsionan los hechos.