Una representante del INTI, Giselle Santana, detalla la grave situación que atraviesa el organismo, con un 35% menos de personal desde que asumió el actual gobierno.
Santana denuncia despidos, retiros voluntarios incentivados con dinero estatal y la pérdida de profesionales altamente capacitados debido a la "miseria salarial".
Se advierte sobre la amenaza de despidos masivos y la renuncia de personal por no poder sostenerse con los bajos sueldos.