Se analiza la situación de los jóvenes infractores en la provincia de Buenos Aires, donde a pesar de contar con herramientas legales avanzadas, el sistema presenta deficiencias en cuanto a recursos y capacitación del personal.
Se cuestiona si el sistema se ha convertido en una "escuela del delito" y se subraya la importancia de establecer responsabilidades claras, así como de garantizar condiciones de detención dignas y programas de integración y capacitación efectivos.