Se reitera la crítica a la jueza Pascual por su supuesta intención de legislar en lugar de aplicar la ley, especialmente en casos que involucran a menores. Se cuestiona su postura frente a las leyes aprobadas por el Congreso y se sugiere que debería dedicarse a la política si no está de acuerdo.
Se discute la efectividad de las cárceles y las penas duras, contrastando con la visión de la jueza que prioriza medidas socioeducativas. Se menciona la falta de pronunciamientos de figuras como Cristina Kirchner y Máximo Kirchner ante las acciones de la jueza.