La jueza Marta Pascual ha generado controversia al suspender por 60 días la aplicación del nuevo régimen penal juvenil en su jurisdicción, argumentando la necesidad de readecuar el sistema y basándose en estándares internacionales que, según ella, consideran la mayoría de edad a partir de los 18 años.
Esta decisión ha sido criticada por fiscales y legisladores, quienes la acusan de "antipatriada" y de ignorar la realidad delictiva en Argentina, donde menores de 14 años cometen delitos graves. Pascual, por su parte, se defiende afirmando que no impone penas leves y que su postura se basa en una interpretación de los estándares internacionales.
En un caso expuesto durante el segmento, se relató cómo la jueza impuso una pena de 25 años a un joven que abusó y asesinó a su bebé, pero luego consideró que la pena era "alta" y que ella misma daría penas más leves, argumentando que el encierro no los cambia y que prefiere alternativas.