Los líderes de los 27 países de la Unión Europea, sin la participación del Reino Unido, se reunieron en Bratislava para impulsar el proyecto europeo. Eslovaquia, Polonia y Hungría enfatizaron la necesidad de incrementar la seguridad, reducir la inmigración y devolver la confianza a los ciudadanos en la UE.
El objetivo principal fue fortalecer la unidad y abordar desafíos clave para el futuro del bloque, buscando un consenso que permita avanzar en políticas comunes y responder a las preocupaciones de los ciudadanos.