Se comparten anécdotas sobre la forma de trabajar de Chiche Gelblum, destacando su agudeza para detectar ángulos de nota y su particular estilo de interrogar en los móviles periodísticos.
Se relata cómo Gelblum podía descolocar a los entrevistados con preguntas inesperadas, buscando siempre la primicia o un giro novedoso en la historia. Se enfatiza la importancia de estar siempre "con todas las luces encendidas" al trabajar con él, lo cual representaba un valioso aprendizaje para los periodistas más jóvenes.