Se especula sobre la posibilidad de que Javier Milei no se presente a la reelección, a pesar de los sondeos de opinión que le otorgan alta imagen positiva. Se argumenta que una posible interna feroz dentro de su espacio político podría llevarlo a declinar su candidatura.
Se plantea la dificultad de construir un candidato desde cero en un corto período de tiempo, lo que podría llevar a Milei a "arreglarse" y asegurar su futuro personal, incluso si eso implica no buscar la reelección. Se sugiere que, si decide no competir, podría generar un escenario de incertidumbre y un "quilombo" político.