Se afirma que el narcotráfico es la base de la mayoría de los delitos y que mientras no se solucione, la delincuencia continuará.
Se reitera la postura de que la cocaína debería ser legalizada para combatir el financiamiento de los narcos a políticos, jueces y fiscales.
Se denuncia la corrupción de jueces y fiscales, quienes viven en casas lujosas y poseen bienes de alto valor, presuntamente obtenidos a través de actividades ilícitas.