La alianza opositora en Japón, conformada por el Partido Liberal Democrático Constitucional y el partido Komeito, anunció su disolución. Esta decisión se da para hacer frente a la coalición gobernante liderada por la primera ministra Sanae Takai.
Los miembros del partido Komeito regresarán a su formación original, mientras que los restantes del Partido Democrático Constitucional planean crear una nueva fuerza política. Según se indica, las conversaciones para integrarse plenamente en un solo bloque habrían fracasado.