Se retoma la discusión sobre las ideas de Zaffaroni, diferenciando su postura sobre el combate a la delincuencia de sus posibles ideologías libertarias.
Se critica la asociación de Zaffaroni con la guerrilla y se cuestiona su influencia en la justicia y la política.
Se considera que las ideas de Zaffaroni han generado un pensamiento que beneficia a los delincuentes y perjudica a la sociedad.