El análisis se centró en la estrategia de seguridad integral para la región, destacando la necesidad de colaboración con países como Brasil, México y naciones del Caribe y Centroamérica, independientemente de diferencias ideológicas.
Se celebró la llegada de acuerdos con Fabio, pero se enfatizó la importancia de que estos vengan acompañados de inversión y ayuda económica para abordar problemas de larga data y gobiernos inestables.
Marco Rubio realizó una gira que incluyó a Colombia y Ecuador, pero no a Brasil y México, países liderados por gobiernos de izquierda, lo cual contrasta con los países que sí visitó.
En Ecuador, Rubio prometió 45 millones de dólares adicionales para fortalecer las fuerzas militares. En Colombia, el presidente Abelardo de la Spiella solicitó una segunda versión del Plan Colombia, denominada "plan patriota siglo XXI".
Se cuestionó la diferencia en las promesas de inversión entre Ecuador y Colombia, y se planteó la necesidad de que los anuncios se traduzcan en acciones concretas y no se queden solo en el papel.