Karina Milei se presentó en el Senado con la intención de avanzar en la sesión, pero fue detenida por Patricia Bullrich, quien le comunicó la suspensión de la misma. La falta de acuerdo impedía el tratamiento de proyectos, incluso aquellos que no requerían grandes discusiones como la ley de biocombustibles.
Ante la imposibilidad de sesionar en el Senado, Karina Milei se dirigió a Diputados para evaluar la situación, mientras el gobierno intentaba impulsar proyectos como el de soberanía de las Islas Malvinas y sanciones a empresas. Sin embargo, la falta de tiempo y la redacción de los proyectos complicaron la agenda oficial.