Se acusa al gobierno de "fingir demencia" y de repartir "mochilas de la felicidad", mientras que para la ciudadanía no hay dinero, pero sí para los "gastos reservados" y el "periodismo del 5%" (refiriéndose al "678 de Milei").
Se critica que el dinero que falta para la gente se destina a estos fines, sugiriendo una malversación de fondos públicos.