Se informa sobre el anuncio de la construcción de una nueva base naval integrada en Ushuaia, un proyecto con raíces en la década del 60 que busca potenciar la defensa y la logística en el Atlántico Sur.
A pesar de las inversiones anunciadas y los actos realizados en 2022, se constata la falta de avance en la obra, generando cuestionamientos sobre la ejecución y el uso político del proyecto. La estratégica ubicación de la base ha atraído interés internacional, incluyendo visitas de la general norteamericana Laura Richardson y representantes del Congreso de EE.UU.
Se destaca la importancia de la base para la defensa nacional, la soberanía en el Atlántico Sur y el reabastecimiento de la Antártida, siendo el punto más cercano a las bases argentinas. La falta de infraestructura adecuada para el rompehielos Almirante Irizar evidencia la necesidad de esta obra.