Se aborda la necesidad de fondos para la construcción de la Base Naval en Ushuaia y la adquisición de equipamiento para la Armada Argentina. Se critica al gobierno nacional por priorizar al Ejército y la Fuerza Aérea en desmedro de la Armada.
Se menciona la intención de comprar un submarino y helicópteros Black Hawk, pero se cuestiona la falta de concreción y el hecho de que se trate de equipos reacondicionados. Se subraya la importancia de que estos gastos estén contemplados en el presupuesto nacional y no solo en la ley sobre Malvinas.
Se critica la política de defensa del gobierno, que parece favorecer a otras fuerzas armadas y no destinar recursos suficientes a la Armada. Se hace hincapié en la necesidad de inversión para el funcionamiento de la base naval y la protección de la soberanía.