George W. Bush recordó el 11 de septiembre a través de una muestra de 15 pinturas que él mismo realizó, exhibidas en el Museo Presidencial de Dallas.
Las obras retratan momentos clave posteriores a los atentados a las Torres Gemelas, incluyendo el instante en que Bush recibió la noticia mientras estaba en una escuela. El expresidente comenzó a pintar tres años después de dejar la presidencia, inspirado por un ensayo de Winston Churchill sobre la pintura como pasatiempo.