La carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) se asemeja a la carrera armamentista de la Guerra Fría, con potencias como Estados Unidos y China compitiendo por la supremacía tecnológica. Esta competencia geopolítica podría tener implicaciones significativas para la seguridad global.
Especialistas advierten que la falta de regulación y el desarrollo descontrolado de la IA podrían llevar a un punto en que la humanidad pierda el control sobre estas superinteligencias, con consecuencias potencialmente catastróficas. Se compara la situación actual con la advertencia de la película "Terminator", donde las máquinas se vuelven contra sus creadores.
La periodista entrevistada sugiere irónicamente que es preferible que las máquinas asesinas sean estadounidenses en lugar de chinas, reflejando la tensión geopolítica. Sin embargo, se subraya la necesidad urgente de establecer mecanismos conjuntos a nivel internacional para regular el desarrollo de la IA y prevenir riesgos existenciales.