Se critica que el discurso del presidente Milei sobre la educación y el respeto no se corresponde con sus acciones de gobierno, especialmente en el contexto del ajuste.
Se señala que, si bien las palabras del presidente son valiosas, no se ven reflejadas en su accionar diario, sugiriendo que el discurso podría haber sido escrito por otra persona.
Se hace hincapié en la contradicción entre el discurso de respeto y la realidad de un gobierno que, según los panelistas, no lo aplica en la práctica.