El debate se centró en la pérdida de autoridad policial y el impacto de ciertas leyes en la seguridad.
Se cuestionó la efectividad de la ley de seguridad popular y la falta de respaldo político a los efectivos policiales, quienes se ven obligados a "hacerse los boludos" ante la falta de defensa por parte de sus superiores y la ausencia de un sindicato.
Se criticó la figura del "abolicionista" en el derecho penal, mencionando específicamente a Zaffaroni por considerar que ha hecho "mucho mal al derecho penal", a pesar de haber sido un referente académico en su momento.