Se critica duramente la labor y los salarios de diputados, senadores y jueces de la Corte Suprema, sugiriendo que se rascan los huevos y solo se reúnen semanalmente para dictar fallos.
Se ironiza sobre la necesidad de votar un "pulpo" la próxima vez, en referencia a la supuesta inactividad de los legisladores y magistrados.
Se cuestiona la justificación de sus altos ingresos y la desconexión con la realidad del país.