Se generó un debate en torno a la aplicación de la ley y su impacto en la seguridad ciudadana.
Uno de los panelistas argumentó que la ley busca otorgar más discrecionalidad a los jueces, lo que podría traducirse en una mayor seguridad para los ciudadanos al reducir la arbitrariedad en las sentencias.
Sin embargo, otro participante señaló que la ley, si bien tiene buenas intenciones, no siempre se aplica como debería en la práctica, lo que dificulta la solución de problemas que son eminentemente sociales.