Se cuestiona la afirmación de que el 80% de los argentinos no llegan a fin de mes, tildándola de "estupidez". Se plantea de forma irónica qué pasaría si estas personas, al no tener dinero, tuvieran que vivir del "aire", tanto para comer como para beber, cuestionando la sostenibilidad de tal escenario.
La crítica se enfoca en la aparente desconexión del gobierno con la realidad económica de la población, sugiriendo que la lógica de que "si no lo ve, no sucede" es una forma de evadir la responsabilidad. Se enfatiza el uso de un lenguaje agresivo por parte del presidente y se reitera la pregunta sobre cómo las personas subsistirían del 15 al 30 de cada mes sin recursos.