Se compara la situación actual con el caso Libra, donde se habría beneficiado al presidente y se impidió la participación de damnificados en la querella, calificando la situación como un escándalo y una "locura".
Se critica a un juez por favorecer al presidente al día siguiente de asumir, y se menciona que la causa podría caerse debido a la "mafia judicial".