El senador estadounidense Ted Cruz compara la carrera por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) con la carrera armamentística de la Guerra Fría, argumentando que Estados Unidos no puede frenar su avance si China no lo hace.
Cruz expresa que prefiere que los robots "asesinos" sean estadounidenses en lugar de chinos, debido a la falta de "guardarraíles" (regulaciones) en China.
Señala que Estados Unidos lleva una ventaja de solo seis meses en el desarrollo de IA, lo que intensifica la presión por no detener el avance tecnológico ante la competencia internacional.