Se acusa al gobernador Kicillof de tener una "falta de empatía" y de no conocer la realidad del conurbano bonaerense, donde la inseguridad es una preocupación constante.
Se le insta a caminar por la provincia sin custodia y a abordar seriamente el problema de la delincuencia, en lugar de realizar actos políticos o ignorar las demandas de los vecinos.