La conductora relata un incidente vivido, aclarando que no fue un escrache sino un acto de impotencia ciudadana ante lo que percibió como una falta de respeto por parte de la mujer de Adorni.
Describe la situación ocurrida mientras esperaba para trabajar, sintiendo que se reían en su cara. Critica duramente al periodismo afín al gobierno, calificándolo de cómplice.