Se debate la creación de leyes más estrictas y la necesidad de que estas no sean meramente populistas, sino que cuenten con una sólida fundamentación económica.
Se critica la tendencia de algunos jueces a tomar medidas extremas sin considerar la viabilidad práctica o los recursos disponibles.
Se ejemplifica con la propuesta de meter presos a menores de 14 años, señalando la falta de lugar en las cárceles como un obstáculo.