Alejandra Chapa, médica neurogenetista argentina, relató su experiencia como voluntaria en la Zona Cero tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. Se ofreció como médica en la Cruz Roja y fue convocada para integrar el "Team A", un grupo de rescatistas que trabajó en el lugar.
Chapa describió el impacto de llegar a la Zona Cero, un lugar de "catástrofe, de terror, de horror", donde todo era gris y olía a combustible quemado. Detalló el trabajo realizado en un centro de atención médica improvisado para tratar heridas en ojos, piel y problemas respiratorios, a menudo entre los escombros.