Se discute la implementación de la pena de muerte y la necesidad de un sistema judicial que funcione eficazmente.
Se critica la situación de las cárceles, donde no hay trabajo y los reclusos no pagan por su estadía, lo que genera un problema social y económico.
Se sugiere que la pena de muerte podría ser una solución, pero se reconoce la complejidad de su aplicación y la necesidad de un marco legal sólido.