Se critica a los políticos por viajar a Miami mientras el país atraviesa una crisis, señalando que "no hay pasajes" para la gente común pero sí para ellos.
Se ironiza sobre la coincidencia de ver a políticos en Miami, como si fuera "el Congreso" en el extranjero.
Se expresa cansancio y descontento generalizado hacia la clase política, a la que se considera inútil y desconectada de la realidad del pueblo.