La próxima semana se presentará en el Congreso la ley anunciada por el presidente Javier Milei. El presupuesto para 2027 deberá contemplar los fondos necesarios para la base naval, no solo para su construcción sino también para su equipamiento.
Existe una disputa interna entre las fuerzas armadas por la asignación de fondos. Mientras el Ejército y la Fuerza Aérea (con la compra de F-16) han recibido inversiones significativas, la Armada reclama la adquisición de un submarino, un pedido que data de hace tiempo y que se espera se incluya en el presupuesto.
Surgen interrogantes sobre el tipo de buques que operarán en Ushuaia y de dónde provendrán. La Armada presiona para que estos fondos se incluyan en el presupuesto del próximo año, ya que de lo contrario sería inviable su funcionamiento.