Se afirma que el presidente Milei no preside, gestiona ni gobierna, sino que lo hace su hermana, y que él se encuentra "recluido". Se describe al gobierno como centralizado y con una "personalidad que desvaría".
Se critica el narcisismo del presidente, que le impediría ver al "otro", y se le define como un "tuitero con custodia" que no asume su rol institucional como presidente de la nación.