Se cuestiona el nivel de ingresos de senadores y diputados en Argentina, sugiriendo que sus salarios deberían ser suficientes para vivir dignamente y representar al pueblo.
Un ciudadano expresa que con el sueldo de un senador sería feliz, y se menciona que estos legisladores ganarían entre 12 y 13 millones de pesos mensuales.
Se critica la desconexión entre los salarios de los políticos y la realidad económica del país, donde la mayoría de la población lucha por llegar a fin de mes.