En el 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre, el presidente Donald Trump reafirmó su postura contra Irán, calificándolo de "estado patrocinador del terrorismo". Trump vinculó esta definición con la posibilidad de que Irán obtenga un arma nuclear, argumentando que los grupos patrocinados por Irán son proclives a realizar atentados en cualquier parte del mundo.
El discurso de Trump, pronunciado en el Pentágono, se da en un contexto de tensión geopolítica y en medio de su campaña electoral. Subrayó que Estados Unidos está más fuerte que nunca y llamó a la ciudadanía a la unidad, haciendo hincapié en la necesidad de evitar que Irán se convierta en una potencia nuclear.