El abogado Juan Pablo Fiorivelo advierte sobre el riesgo de que la Argentina transite hacia la "ley del talión" si la situación de inseguridad persiste. Si bien aclara que nadie quiere a un "justiciero", enfatiza que el Código Penal Argentino avala la legítima defensa.
Fiorivelo hace un llamado a la gente para que no tenga miedo de defenderse, explicando que la legítima defensa es un instituto legal amparado por la ley, distinto de la "justicia por mano propia" o la venganza.
Subraya la importancia de diferenciar estos conceptos y de entender que, ante la ausencia del Estado en la protección de los ciudadanos, estos tienen derecho a defender su vida y su integridad. La situación actual, con un Estado ausente, empuja a la sociedad a tomar recaudos.