Miriam Bregman interpreta la actual coyuntura política como un posible reconocimiento al esfuerzo colectivo de quienes se movilizaron en las calles y no claudicaron ante las estrategias del gobierno de Javier Milei. Sin embargo, advierte que no se debe caer en el simbolismo y llama a organizar la fuerza social para enfrentar al gobierno actual.
Bregman enfatiza la necesidad de volcar la energía de la movilización a la calle para lograr la derrota del gobierno. Considera que las acciones de Milei, que pueden parecer jugadas estratégicas, deben ser contrarrestadas con una organización popular sólida y decidida.