Se planteó que la experiencia de Bukele en El Salvador demuestra que el endurecimiento de las penas y el aumento de la edad de imputabilidad reducen el delito.
Se argumentó que la baja edad de imputabilidad permite que las bandas criminales utilicen a menores de edad, sabiendo que no irán a prisión.
Se criticó la "ingenuidad de izquierda" en el análisis del fenómeno delictivo, que considera que no se puede bajar la edad de imputabilidad.