Julio Bárbaro reflexiona sobre la independencia de Chiche Gelblum, destacando que, a pesar de sus propias convicciones políticas, siempre mantuvo una postura abierta al debate y al respeto por las ideas ajenas. Gelblum no adhería a ningún partido político y priorizaba la libertad de expresión.
Se menciona que Gelblum invitaba a debatir sobre temas políticos incluso a quienes pensaban distinto, lo que demuestra su amplitud de miras y su compromiso con un periodismo plural y respetuoso.