Se critica la postura de la jueza y el kirchnerismo respecto a la inseguridad, considerándola garantista y contraria a la aplicación de penas efectivas. Se señala que la justicia actúa rápidamente para acusar a quienes se defienden, mientras los delincuentes quedan impunes.
Se cuestiona la falta de acción y preocupación de los gobernantes, incluyendo al gobernador Kicillof, ante la creciente inseguridad. Se enfatiza la necesidad de un enfoque más riguroso y de la aplicación de leyes que protejan a las víctimas y castiguen a los delincuentes.