Se debatió un proyecto de ley sobre las Islas Malvinas, impulsado por el gobierno de Javier Milei, que busca endurecer las sanciones y avanzar en la soberanía argentina sobre el Atlántico Sur.
El proyecto, que se espera ingrese la próxima semana, incluiría sanciones a empresas pesqueras y la aceleración de la base integral en Tierra del Fuego. El ministro de Defensa, Carlos Pirovano, y el canciller Pablo Quirno viajaron a Tierra del Fuego para reunirse con el gobernador Gustavo Melella y visitar el sitio de la futura base.
Alejandro Zuloaga, excombatiente de Malvinas, expresó entusiasmo por la iniciativa presidencial, considerándola un paso importante para que la recuperación de las islas sea una "cuestión de Estado". Sin embargo, Claudio Pitrola, del Partido Obrero, criticó el proyecto, calificándolo de "manotazo de ahogado" y "maniobra tatcherista y anglófila", y cuestionó la contradicción de un gobierno que habla de soberanía mientras tiene vínculos con empresas israelíes y considera la importancia estratégica de la base naval para Estados Unidos.
Zuloaga respondió a Pitrola, sugiriendo que la postura de cada partido político es válida, pero reiteró la importancia de que Malvinas sea tratada como una "cuestión de Estado" que trascienda los gobiernos.