Se detalla que Javier Milei practicó la lectura en voz alta frente a niños de ocho años, como parte de una actividad educativa. Durante la práctica, el presidente tuvo algunos tropiezos al leer, lo que motivó a la docente a enviarle una nota a Karina Milei sugiriendo que practicara más.
La situación resalta la importancia de la lectura en voz alta en la etapa formativa de los niños y la necesidad de preparación por parte de quienes se dirigen a ellos, incluso si se trata del presidente.