El 11 de septiembre de 2001 marcó un antes y un después en la política de Estados Unidos, impactando las políticas públicas, de seguridad nacional y el impulso a la defensa. El presupuesto trillonario propuesto para defensa refleja esta nueva visión.
La retórica utilizada para abordar temas como la inmigración sigue vinculada a las percepciones surgidas tras los ataques, evidenciando un cambio en la forma de ver el mundo que persiste 25 años después.