A pesar de la crisis económica, Javier Milei se sostiene en el poder gracias a la expectativa de sus votantes, quienes confían en que la situación mejorará. Sin embargo, el propio presidente desanima estas esperanzas al afirmar que no cambiará su rumbo.
Consultores que trabajan para el gobierno indican que la expectativa es el principal sostén de Milei. A pesar de las voces internas, como las de Patricia Bullrich y Toto Caputo, que sugieren un cambio de rumbo, el presidente se mantiene firme en su postura.
La estrategia de Milei de no ofrecer "luces al final del camino" y su actitud de desinterés ante la posibilidad de no ser reelegido, podría interpretarse como un "suicidio político" para sus votantes. Esto contrasta con la necesidad de dar respuestas a la ciudadanía en medio de la crisis económica.