El presidente peruano Fernando Belaunde Terry propuso un plan de paz para Malvinas en mayo de 1982, que incluía el cese inmediato de hostilidades y una administración compartida de las islas por Perú, Brasil, Estados Unidos y Canadá.
La propuesta, aceptada a regañadientes por Gran Bretaña, fue rechazada por Galtieri al consultar a la Junta Militar, lo que finalmente llevó al hundimiento del Crucero General Belgrano.