La publicación de documentos relacionados con el 11-S ha reavivado la discusión sobre las indemnizaciones y los costos de salud para los afectados, especialmente los 53 mil casos de cáncer.
Los rescatistas exigen que el gobierno se haga cargo de los tratamientos, argumentando que fueron impulsados a volver a la zona y que ahora nadie se responsabiliza por los costos médicos y las indemnizaciones.
La lucha por obtener compensaciones continúa, y la publicación de estos documentos busca presionar al gobierno. Se anticipa que más documentos se harán públicos en los próximos 12 meses, lo que podría influir en la campaña política.