Se critica duramente la gestión de Javier Milei, argumentando que está "entregando" la soberanía del país y no defendiendo causas como la de las Malvinas. Se mencionan proyectos de ley que permitirían la venta de tierras, incluso aquellas que fueron incendiadas, interpretando esto como un proceso de "entrega" sin precedentes.
Se señala la participación de Milei en un juego geopolítico impulsado por Trump, que incluiría la disputa con China y la OTAN, y la posible implicación en la "guerra de Irán". Se hace hincapié en la preocupación por el control de los estrechos, como el de Magallanes, y la creciente atención de Estados Unidos hacia la región.
Se menciona el escándalo relacionado con Israel y las declaraciones de Milei como "el presidente más sionista del mundo", así como la participación de empresas como Navitas Petroleum en el "saqueo de las Malvinas". Se advierte que el lenguaje utilizado por Milei rememoraría ejemplos históricos de políticas impuestas por Estados Unidos en la región, y se le sitúa dentro de un tablero de ajedrez donde actúa como un "peón".